La mayoría de PYMES alquila su informática a tres compañías de Estados Unidos. Si mañana Google sube un 40% el precio de Workspace, o Microsoft retira la versión de Office que llevas usando ocho años, no hay conversación.
Hay otra forma: infraestructura propia, datos en casa, herramientas libres. Y cuando toque, también IA local.
No es paranoia. Es decidir dónde viven tus datos.